El espectacular impulso del visual merchandising en el sector del retail no ha hecho más que comenzar. Esta técnica recurre al diseño, el escaparatismo y la iluminación para incentivar las ventas y es ya imprescindible en el ámbito de la moda, en el que ha ido creciendo hasta convertirse en un auténtico arte que no sólo ayudará a facturar más, sino también a consolidar la marca. ¡Os traemos sus claves!

-Crear toda una experiencia. Eso de pasear para ver escaparates o el ir a comprar con una idea fija en mente ha quedado atrás, cada vez son más los clientes que practican el “showrooming”, es decir, visitan tiendas simplemente por el hecho de inspirarse a partir de las ideas y los productos que se les muestran. Nunca hay que olvidarse de que los clientes buscan la novedad y les encanta ser sorprendidos. Como decimos, el número de clientes que no tienen una idea fija de compra va en aumento, y hacer que adquieran productos por impulso es más fácil que nunca.

-Sorprender al cliente. Y no sólo con nuevos productos, también cambiando a menudo la disposición, la decoración, la iluminación. Si gira en relación a un concepto concreto, mejor que mejor. Por otro lado, se recomienda la introducción de elementos sorpresa, objetos inesperados que aparentemente no tengan nada que ver con los productos por su capacidad para llamar la atención. Para ser aún más diferente, ya hay tiendas que incluso crean y customizan sus propias piezas de mobiliario con el que presentar sus productos. Otra de las tendencias más llamativas es el uso de objetos del día a día con una nueva aplicación, por ejemplo latas, cajas, libros u otros

-Atraer desde fuera. Ceñirse al escaparate se ha quedado corto. Los límites van más allá, con elementos que toman las calles: alfombras, expositores, vitrinas, cartelería, luces, etc. Siempre es importante recordar no interferir en exceso en el espacio destinado al viandante. Añadir un extra de visualidad en la calle captará sin lugar a dudas el ojo de potenciales clientes. Una vez en el interior de la tienda, emplear una correcta señalética sirve tanto para dirigir al público hacia los productos destacados. Lo mismo ocurre con la iluminación. Nunca debemos dejar mal iluminados los productos y es preferible utilizarla de forma dinámica ya que, según datos de Shopify, los clientes tienden a pasar más tiempo en una tienda cuando se encuentran cómodos gracias a una iluminación acogedora.

visual merchandising

-Uso de nuevas tecnologías. Con objeto de interactuar con el cliente, proliferarán en los próximos años tecnologías digitales y de realidad virtual. En el sector de la moda y el retail tienen grandes ventajas, puesto que permitirán ahorrar tiempo al poder prescindir de probadores. Gracias a los sensores de movimiento, es posible hacerse a la idea de cómo quedará la ropa en una pantalla. TopShop, por ejemplo, ya ha comenzado a utilizar gafas de realidad aumentada con su clientela. Mediante este sistema, pueden visualizar en el momento una pasarela en la cual ver el movimiento y la caída de las prendas. Este tipo de tecnologías podrán ser decisivas en un futuro próximo para ayudar a dar el paso hacia la compra.

Por último, es necesario hacer hincapié en que una tienda debe respetar la estética de la marca y estar orientada al mismo público objetivo, ya que es el lugar donde se entra en comunicación directa con el cliente. En Bendito Dilema, podemos asesorarte para que tu espacio de venta sea acorde a tu estrategia de comunicación, potenciando tu marca y diferenciándola de la competencia.