Isaac Asimov nos sigue sorprendiendo después de muerto, hace pocos días nos enteramos que se va a publicar un ensayo inédito, que pretende responder a la siguiente cuestión:

¿De dónde surgen las nuevas ideas?

Su gran amigo Arthur Obermayer encontró este valioso documento y se animó a sacarlo a la luz. El ensayo tardó tanto en publicarse debido a que Obermayer trabajaba en un proyecto para la agencia Advanced Research Projects Agency (ARPA, por sus siglas en inglés) para el desarrollo de nuevos misiles balísticos. Éste invitó a su amigo a varias reuniones, pero Asimov decidió abandonar el proyecto porque pensaba que el acceso a información clasificada limitaría su libertad de expresión. Pero antes de irse, escribió un ensayo para ayudar a los científicos del proyecto a ser más creativos.

La semana pasada Obermayer nos sorprendió sacando a la luz el documento al cederlo a Technology Review.

El ensayo inicia con una delimitación acerca de las personas que a juicio de Asimov muestran creatividad. La clave total radica en una actitud que es definida como “excéntrica”, que posea hábitos poco convencionales y sea capaz de cuestionar a los paradigmas, las ideas preconcebidas y el orden establecido.

Definidas estas cualidades, además de ir acompañadas de una actitud de no conformidad, se pasa a la reflexión de si es mejor el trabajo en equipo o de manera individual en pro de la creatividad. El escritor se muestra contrario hacia el trabajo en grupo ya que, según él, si un miembro es apático, no quiere trabajar de manera correecta, rompe los acuerdos establecidos o es muy dominante, será muy difícil que las ideas que surjan no sean sólo de ese individuo. Por otro lado no ataca de todo al trabajo en grupo, simplemente no lo cree conveniente para generar nuevas ideas pero que puede ayudar a comunicarlas y educar a otros en una actitud creativa.

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LA PRESIÓN ANULA LA CREATIVIDAD:Isaac.Asimov01

Nos sorprende al detectar que el hecho de sentir responsabilidad por lo que se está escribiendo, o cualquier tipo de presión, anula por completo a la creatividad. Según Asimov; las mejores ideas han venido de personas a las que no se les pagaba por tener ideas”. Ya que la creatividad es análoga a procesos que no deben hacer “sentirnos responsables” de lo que estamos llevando a cabo. Dicho coloquialmente: con presión no hay creación.

Para motivar a la creatividad el escritor recomienda un ambiente relajado; una cena, una charla en la que el sentido del humor esté presente para que nadie sienta la necesidad ni presión de decir algo nuevo. Las conclusiones de Isaac Asimov, además de certeras e incisivas, son sumamente útiles y aplicables a nuestros días.

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Fuente: MIT Technology Review, elpais.com, elconfidencial.com, artefactotrespuntocero.com.